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Anécdotas

Continúa la familia nudista

Anécdotas sobre el nudismo y naturismo: Continúa la familia nudista

Mario (24/09/2026)

Este verano mi suegra siempre quería venir con mi mujer María y conmigo a Almayate o a Cantarrijan. Es más, es que nos animaba a ir para ir con nosotros. Nos sentimos muy cómodos con ella practicando nudismo en la playa o en la casa de campo, es una persona muy competente. Mi cuñada Sara no vive aquí y nos ha acompañado es algunas ocasiones. Es tal el nivel de implicación en la vida de mi suegra que ha pensando en apuntarse a una asociación naturista que hay en Cantarriján.

Durante el verano nos han ocurrido varias sorpresas:

1. Nos encontramos en Almayate a una íntima amiga de mi suegra con su marido. Situación que ella llevó muy bien, pero la amiga no sabía cómo ni con qué taparse. Después hemos coincido alguna vez más y todo con total normalidad, las dos hablando como si estuvieran en el salón de casa.

2. Esta fue bastante “rara” para mi mujer, María. Se encontró a su jefe con su mujer y sus dos hijas de 16 y 18 años. Curiosamente las hijas se comportaron con total normalidad sin ningún rubor. Su padre (según me dice María es un picarón) no paraba de mirar a ella y a su madre, pero su mujer estaba boca abajo y nos saludada con la mano. Estuvimos un tiempo hablando con las chicas y con su padre y a la madre no le quedó más remedio que darse la vuelta. Al minuto nos dijo que era su primera vez (se notaba por las marcas) y que le diéramos algún consejo para estar más cómoda, algo que María hizo y la mujer quedó encantada. Está mujer tenía una idea preconcebida del nudismo (cómo debía de depilarse, si no podía mirar a nadie, sus “defectos” por la edad como su barriga o sus pechos después de dos embarazos, si hay una edad para ir a una playa nudista,…). Ese día esta mujer quedó muy muy conforme con su cuerpo al escuchar a María mientras paseaban por la orilla y veía todo tipo de cuerpos. Nadie es perfecto. María me contó después que había notado como que su jefe ya no era tan picarón. El nudismo-naturismo es un buen medicamento.

3. La graciosa de mi hermana Ana, a sabiendas de en qué playa estábamos, invita a mis padres (Juan de 57 y Ana de 55) a la playa. Ellos sabían de nuestros gustos pero no se imaginaban a dónde iban, solo que iban a la playa. Estábamos mi suegra, María, su hermana Sara y yo, tumbaditos en plan lagarto y escuchamos un «¡Hola!». Esa es la voz de mi hermana, levantamos la cabeza y es ella, pero a unos cinco metros María ve a mis padres mirando a su alrededor y me dice: “Mira quien viene”. Yo me quedé un poco parado más por su reacción que por la nuestra. Saludos y besos entre todos (nosotros desnudos y ellos con su ropa). Mi madre al igual que mi suegra son de una generación dura, la de los 70. A mi madre nunca la he visto desnuda, pero no está gorda ni desproporcionada y mi padre un señor calvo con barriguita de la edad, pero más o menos bien cuidado. Pues pusieron la sombrilla, la hamacas y mi hermana ya estaba desnuda. Mi madre movía la cabeza como diciendo “anda que te has esperado a que me acomode”. Nosotros hablando entre todos y mi madre pues con su bañador de una pieza y mi padre bañador normal. Nadie les dijo nada de los bañadores para no incomodarlos, pero mi suegra se sentó en una silla a su lado para hablar. Nosotros al agua, mi suegra coge a mi madre del brazo y a darse un paseo por la orilla y mi padre solo debajo de la sombrilla. Al rato veo venir a lo lejos a mi suegra y a mi madre que venía ¡con el bañador en la mano! Pero noto como que al acercarse a nosotros quiere ponérselo, se paran y mi suegra la veo hablando con ella. Mi madre llegó con el bañador en la mano y mi padre no se lo podía creer. La cachonda de mi hermana le dijo: “Vaya cuerpo que tienes mamá, ya quisieran algunas de treinta tener ese pecho y lo bien depiladita que vas”. Mi madre se ruborizó pero rió mucho. Mi padre se fue de la playa sin quitarse el bañador. Poco después mi madre me confesó que hacía bastante tiempo que tenía muchas ganas de ir a una playa nudista, pero que no se atrevía y que le gustaría repartir pero mi padre no quiere repetir. Hemos sumado una más a la familia nudista aunque no lo practique mucho, pero aún tenemos trabajo con mi padre.



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