La primera vez: María

Relatos del primer contacto con el nudismo / naturismo

María (03/06/2019)

Mi nombre es María y soy de Zaragoza. He llegado a esta página un poco por casualidad, ya que estaba buscando opiniones de nudistas principiantes y he dado con esta divertida sección sobre anécdotas de la primera vez.

En mi caso, se puede decir que he tenido dos primeras veces como nudista. Paso a contaos un poquito como fueron.

La primera tuvo lugar hace ya unos 3-4 años. Nunca he terminado de estar a gusto con mi cuerpo. Soy muy delgadita, apenas tengo curvas y soy de una piel muy blanca muy blanca. Me encanta la playa, pero tomar el sol supone ponerme protección solar máxima y a la hora de elegir bikini por ejemplo es un suplicio encontrar alguno que destaque algo mi anatomía y que no me haga parecer blanca nuclear.

Un día, hablándolo con un amigo me dijo que le daba más importancia de la que en realidad tenía. Que él no tiene un cuerpo perfecto, tiene algo de barriga etc, y que sin embargo se había quitado muchos de sus complejos practicando el nudismo. Que había estado en playas nudistas varias veces y que la primera vez que vas te das cuenta de que la gente no tiene miedo ni pudor de mostrar su cuerpo tal y como es. Gordos, flacos, blancos, morenos, depilados, sin depilar… que nadie te mira raro ni te critica como eres. Yo la verdad me quedé un poco impactada por lo que me dijo, y la verdad que pensé que tenía razón, que quizá cuanto menos complejo tengas en mostrarte como eres, menos criticas el cuerpo de los demás.

Yo soy superpudorosa. Ya he dicho que nunca he terminado de sentirme a gusto con mi cuerpo, y nunca había hecho topless por ejemplo. Así que cuando él me propuso en uno de nuestros viajes ir a una playa nudista le dije que no lo haría ni loca. Sí es cierto que me quedó un poco de resquemor, y le propuse al cabo del tiempo lo siguiente: Ir a un destino de playa en nuestras próximas vacaciones, ir una noche a la playa y desnudarme delante de él, a ver si era capaz. Además de intentar quitarme esa sensación de pudor, quería bañarme en el mar desnuda, ya que creía que la sensación podía ser maravillosa. Él me dijo que le parecía genial, pero que solo lo aceptaba con otra condición, que él también se tenía que desnudar, ya que le iba a dar muchísima envidia.

Así que llego el día. Nos fuimos de vacaciones a Denia, y la primera noche allí, cogimos el coche y nos fuimos a unas playas que hay entre Denia y Oliva. No había nadie en la playa, ya que elegimos una zona lejos de apartamentos y tal. Fuimos junto a la orilla del mar y me quité primero el vestido quedándome en bikini. Lo miré, y me sonrió, y no sé por qué ese gesto me dio una confianza y una intimidad increíble, así que me desanudé el sujetador y acto seguido, bastante aprisa me bajé también la braguita. Lo miré de nuevo y no vi nada lascivo ni sexual en él, me volvió a sonreír y me aplaudió. Acto seguido, le dije que si él quería hacerlo era el momento, así que él también se desnudó. Lo único que le pedí a continuación era que me dejase sola para bañarme en el mar y así lo hizo.

La segunda vez fue el pasado verano en Los Caños de Meca. Esta vez fuimos de vacaciones un grupo de amigos, entre los que nos volvíamos a encontrar ese amigo y yo, así como nuestro amigo Fernando y su novia, y otros dos amigos, chico y chica.

Llevábamos allí tres días, cuando Aarón, el chico de la primera anécdota, nos dijo que allí había playas nudistas, y que estaría bien ir. Era algo que ya habíamos hablado tiempo atrás y las opiniones del grupo eran muy diferentes. Aarón y otro amigo ya habían hecho nudismo, yo les conté mi experiencia nudista, otra amiga es asidua al topless y Fer y su novia nos dijeron que ni locos, que si nosotros queríamos ir perfecto, pero ellos hacían plan alternativo.

La verdad que lo hablamos esa noche largo y tendido, ellos decían que sin problema, mi amiga decía que no le importaría probar, y yo, aunque no terminaba de convencerme el desnudarme a plena luz del día en público, sentía de nuevo esas ganas de probar.

Al día siguiente fuimos a una zona nudista y los dos chicos se desnudaron con total naturalidad. Mi amiga se quedó en topless como era su costumbre y me miró con un poco de pudor, y decidí que mínimo en topless me tenía que quedar. Ya estaba solo con la braguita y poniéndome protección solar en el pecho, cuando mi amiga dijo… o nos decidimos ahora o no lo haremos, y con decisión se quedó totalmente desnuda. Yo dudé en ese momento un poco, pero dije que tenía razón, y que era ahora o nunca, así que me desnudé por completo también.

Fue un día maravilloso. Estuvimos la mar de a gusto y sin notar miradas ni situaciones incómodas. Estuvimos jugando a las palas, a las cartas, bañándonos, charlando… como un día más de playa.

Espero os gusten mis dos experiencias y animo a todo el mundo a practicar el nudismo, que al menos prueben la experiencia y vean lo maravilloso que es.

Yo particularmente no creo que vaya a hacer siempre nudismo en la playa, porque suelo ir acompañada de gente que no lo practica, pero de lo que sí estoy segura es que lo volveré a hacer en la playa o en ríos y embalses etc en cuanto tenga ocasión, porque es una experiencia maravillosa.