La primera vez: Adri

Relatos del primer contacto con el nudismo / naturismo

Adri (09/12/2017)

Desde hace varios años tenía ganas de ir porque durante la adolescencia como cualquiera tuve mis miedos, vergüenzas e inseguridades sobre mi aspecto físico, por lo que cuando leí algunos artículos sobre nudismo y naturismo, que contaban cómo el mero hecho de estar desnudo influye positivamente en la aceptación y en tener más seguridad en uno mismo, y me apeteció probarlo.

Así que este verano, con diecinueve años, se me presentó la oportunidad de pasar un día en el Playazo, en Almería por lo que decidí informarme si en esta playa se practicaba nudismo, y efectivamente así era. Sin embargo, quería asegurarme por lo que al llegar a la playa fui a dar un paseo y al llegar a esta zona me detuve para volver al grupo con el que había venido, cogí el pareo y regresé a la zona nudista.

Por una parte, tenía muchas ganas, me hacía ilusión sentirme libre, sin juicios, reconectarme conmigo mismo; y por otra, estaba un poco nervioso por la típica preocupación de “y si me empalmo”.

Allí había familias, grupos de amigos, parejas… algunos todos desnudos, en otros sólo algunos de ellos y ante todo se mantenía el respeto entre ambos. Así que no me lo pensé mucho y me coloqué en el primer espacio más amplio que vi.

Primero coloqué el pareo, y me quité el bañador rápido y cómo era la primera vez y no sabía cómo colocarme, me tumbé boca abajo, y no fue una buena decisión porque aquello estuvo presionado, así que decidí cambiar de posición para estar más cómodo y me predispuse a relajarme.

Al rato decidí meterme al agua ya que también creía que era un buen momento para ello. Sin embargo, hasta no entrar en el mar no sabía que esa zona tenía muchas piedras y yendo descalzo resbalaba mucho con lo cual acabé por volver a la playa con poco equilibrio, desde fuera debió ser gracioso.

Después, me puse el bañador con cierta “pena” porque me había gustado la experiencia y volví al grupo con el que había venido. Seguro que repito, y no sólo en la playa.

No quería acabar mi anécdota sin mencionar que los jóvenes también podríamos empoderarnos para tener cabida en el ámbito nudista/naturista a nivel grupal como lo tienen diferentes asociaciones tanto en España como en otros países, tener una propia agrupación para nosotr@s y seguir defendiendo los valores de la libertad que supone disfrutar de la desnudez.