La primera vez: Romanic

Relatos del primer contacto con el nudismo / naturismo

Romanic (25/06/2017)

Hoy os escribo para dejaros el relato de mi primera experiencia en Hoya Encavera. Somos una pareja joven de unos treinta años y una niña pequeña. Hace unos años que descubrimos el naturismo y para mí ha sido una revelación, pero tuvimos que irnos a vivir fuera y se quedó allí la cosa. Pues bien, desde que hemos vuelto a España y con el calor de este mes de junio me paso la vida en casa como mi madre me trajo al mundo. No obstante, cuando lo comento a amigos veo dos reacciones: les parece gracioso o les da asco la idea de ver a otros desnudos. Hasta el punto que empezaba a sentirme un bicho raro. Y por fin llegó un sábado libre de planes así que nos fuimos rumbo a Lozoya. Encontrar el sitio fue fácil. Encontrar la zona nudista con el carrito no lo fue tanto, pero lo conseguimos.

Una vez allí, no tardé nada en quitarme el bañador y a mi niña el pañal. Mi mujer se quedó con la parte de abajo, que le da cosa sentarse en el césped sin nada. Y allí empezamos a descubrir la zona, a preguntar a la gente cosas y todos fueron un encanto. Y ya que estoy, aprovecho para darle las gracias a Ramón que nos recomendó un sitio con aguas más tranquilas para la peque. Pasamos un día inolvidable y ya estoy contando los días para volver.

Y con este testimonio lo que quiero es que gente como yo, que busca información por Internet pero luego no encuentra mucho respaldo en su círculo familiar o de amistad, no se venga abajo. Hay que dejar la vergüenza atrás y tirar para adelante. Obviamente el nudismo provoca todavía rechazo, pero lo más importante es la sensación de libertad absoluta y ese compañerismo que pude encontrar.