La primera vez: Fernando

Relatos del primer contacto con el nudismo / naturismo

Fernando (06/08/2011)

Me he interesado por el nudismo desde hace muy poco. Nunca me había imaginado hacerlo y eso que desde pequeño voy en verano a la playa. Este mes de julio pasado, he estado dos semanas con unos tíos míos y mis primos en la zona de El Palmar y los Caños, en Cádiz, y resulta que mi tío y mi tía son de los que siempre lo han practicado. Mis primos dejaron de hacerlo hace años, sólo cuando eran más pequeños. Ya les da vergüenza, no ya que les vea la gente o los amigos, sino verse desnudos entre sí. Y yo también creo que la gente de nuestra edad no lo practica en general. Mis dos primas tienen una 17 y la otra 20 años, mi primo mayor 22 y yo 21. Pues eso de ver a mis tíos desnudos también a mí me chocó. Pero a la vez, de estar así todos los días que íbamos a la playa, pues lo empecé a ver normal. Mi tía me repetía que me quitara yo también el bañador, que era lo más cómodo y que allí no pasaba nada por estar desnudo. Ya se había cansado de decírselo a mis primos y ahora me lo decía a mí. Y era verdad, nadie te decía nada ni se sorprendían. Mis primas pequeñas hacen topless, pero nada más, se negaban completamente, y mi primo ya ni escuchaba a su madre. Pero al final, ¡el que cedió fui yo! Aún me parece increíble y les hice prometer a todos que no se lo contarían a mis padres, pues es verdad que eso sí me daba vergüenza, no se por qué. Es que, como a ellos los veo muy poco, pues es como si fueran conocidos en vez de familia realmente. Me entraron ganas de un día para otro, pero lo que pasaba también es que yo, además de llevar las piernas sin pelillos, me había quitado también casi todo el vello del pubis y de toda esa zona. Me había dejado una franja de vello delante de unos dos dedos. Realmente eso era lo que al final me daba más vergüenza, creo que porque no sé si ellos lo verían normal o no. Sobre todo me daba vergüenza que pensaría mi primo. Al final, a la segunda semana me quité el bañador cuando estaba en el agua con mi primo y mi prima más pequeña. Aproveché que estábamos de broma hablando de ese tema y me lo quité. Mi prima se rió cuando me vio sin pelillos ahí y el otro también un poco. Yo me sentía observado pero después me di cuenta de lo bien que se está en el agua totalmente desnudo, de lo cómodo que es. Luego nos fuimos a donde estaban mis tíos y mi otra prima y todos empezamos a reirnos. Yo me senté rápidamente y me tumbé luego boca abajo, aunque luego ya no estuve más tiempo tumbado boca abajo, sino que estaba de pie o sentado y de un sitio para otro desnudo. Mientras iba pasando la tarde, más cómodo me sentía. No era para tanto al final. La experiencia de estar con más gente alrededor estando completamente desnudo fue muy buena. Y poderte ir al agua así, increíble. Así que, ¡lo recomiendo a todos!