La primera vez: Dante

Relatos del primer contacto con el nudismo / naturismo

Dante (19/04/2010)

Hola, mi nombre es Dante, tengo 31 años, estoy casado y tengo un hijo de 6 años. Mi primera vez como nudista fue en un viaje que hice a la Amazonia para ir donde había una población indígena: los huaorani. Ellos viven en medio de la selva pero debido a la modernidad habían cambiado. Eran muy amigables y conocían mi idioma, normalmente andan desnudos pero debido a la llegada de civilización estaban vestidos. Las mujeres usaban ropa casi todo el tiempo y los hombres iban ocasionalmente desnudos. Ya había pasado unos días con ellos aprendiendo sobre cómo eran y debido a la humedad me invitaron a nadar con ellos, yo acepté. Al llegar ellos entraron desnudos, yo me puse unos shorts ya que las mujeres estaban lavando la ropa, y los acompañé. Después, al salir, debía dejar que se secaran los shorts para no agriparme con la humedad, pero debido a que lavaban la ropa, no tenía que ponerme, pero cuando se lo comenté me dijeron que no me preocupara, que ahí todos iban desnudos, no era novedad. Yo opté por quitármelos escondido, así que me metí entre unas plantas y me lo quité, pero pronto me encontraron y yo, preocupado. Jamás me habían visto desnudo otras personas. Ellos me dijeron que fuera, que no había preocupación, y al final, un poco obligado, salí con preocupación, ya que no solo los hombres me verían, sino también niños y mujeres. Pero no le tomaron mucha importancia, ni siquiera a que tenia la piel blanca, y me fui acostumbrando. Me fascinó tanto que cuando se secó la ropa ni pensé en vestirme. Pase el día desnudo y sin temor. Los otros días ocasionalmente me despojaba de mi ropa. El ultimo día, ya para irme, dos compañeros del trabajo fueron a verme, y los huaorani me tenían una sorpresa, una despedida para mí y querían que yo participara lo más huaorani posible, en otras palabras desnudo. Al principio estaba nervioso porque a mis amigos los conocía, pero aun así salí. La sorpresa fue para ellos cuando me vieron salir desnudo. No voy a olvidar sus caras y la forma en que se reían de mí, pero a mí no me incomodó. Solo usé ropa cuando fui a nadar y me fotografiaron mientras me cambiaba. He decidido volver a intentarlo, es una increíble sensación.