205 Argumentos en favor del naturismo

Información sobre el nudismo y naturismo en España: 205 Argumentos en favor del naturismo

La Cristiandad apoya al Naturismo

  1. Génesis 1:27 – El cuerpo humano desnudo, creado por Dios a su imagen y semejanza, es básicamente decente, no inherentemente impuro o pecaminoso. El cuerpo humano fue creado por Dios, y lo que Dios ha creado no es malo. Está hecho a imagen de Dios, y la imagen de Dios es enteramente pura y buena.
  2. Génesis 1:31 – Dios vio que todo, incluidos Adán y Eva desnudos, era bueno.
  3. Génesis 3:7 – Muchos estudiosos interpretan al vestirse con hojas de parra como una continuación y expansión del pecado original, no como una reacción moral positiva a este. Hugh Kilmer explica: “El hombre necesitaba poner su vida bajo su propio control, en lugar del de Dios, por lo tanto, primero tomo el poder de autodeterminación (conocimiento del bien y del mal), a continuación vio que su cuerpo no estaba bajo su control, entonces lo controló artificialmente ocultándolo, después fue expulsado del Paraíso, comenzó a cazar y comer animales, luego, para obtener completo control sobre las demás personas comenzó a matarlas (la historia de Caín y Abel).”
  4. Génesis 3:10 – Muchos estudiosos creen que la sensación de vergüenza de Adán y Eva no proviene de su desnudez, que Dios creo y dijo que era buena, sino de saber que habían desobedecido a Dios.
  5. Un sentimiento de vergüenza innato, otorgado por Dios, es contradictorio con la existencia de numerosas sociedades indígenas en las que la desnudez es la norma, y cualquier sensación de vergüenza es totalmente inexistente, y con la total ausencia de vergüenza en los niños pequeños desnudos.
  6. Génesis 3:11 – El problema fue la desobediencia de Adán y Eva hacia Dios y no la desnudez. Las Escrituras tratan a la desnudez de Adán y Eva como una mera cuestión incidental. Robert Bahr observa que “cuando Adán y Eva desobedecieron a Dios, se avergonzaron de lo que habían hecho e intentaron ocultarse de Dios, a quien no le importaba en lo más mínimo su desnudez, pero sintió un enorme descontento con su desobediencia.” Herb Seal hace notar que Dios los provee de abrigo, matando a un animal inocente: el primer prototipo de matar a un inocente para servir de ‘cubierta’ a los pecadores.
  7. Génesis 3:21 – Dios hizo vestimentas de piel para Adán y Eva, pero la Biblia no dice que el estado de desnudez fuese condenado. Debido al pecado original, Adán y Eva no permanecieron en el Edén, y por lo tanto, estuvieron expuestos a las variaciones del clima, y Dios sabia que ellos necesitaban vestimenta. Dios, que los amaba, se las entregó incluso después de que ellos habían pecado.
  8. El asumir que debido a que Dios hizo vestimentas, él condenó la desnudez, tiene tanto sentido como concluir que debido a que Dios hizo nubes que oscurecen al sol, él condenó la luz del sol.
  9. Génesis 9:22-24 – Noé estaba borracho y desnudo, pero Ham fue el único que recibió maldiciones, debido a que deshonró a su padre, llamando la atención sobre su estado y ventilando este hecho. La vergüenza de la desnudez de Noé fue mucho mayor que el solo hecho de andar sin ropa. Fue su deshumanización, el estupor de su borrachera lo que fue pecaminoso. La ofensa de Ham no fue solamente el observar a su padre en estado de pecado, sino el murmurar acerca de esto, destruyendo la reputación de Noe, su status cultural y la autoridad representada por la figura del padre. En la historia, Shem y Jafet recibieron bendiciones por salir en la defensa del honor de su padre.
  10. Éxodo 20:26 – La desnudez de los sacerdotes no debía exhibirse porque esto crearía una disonancia entre su rol social en el que debían verse como sexualmente neutrales y su estado biológico como seres sexuados. La vestimenta sacerdotal representaba su rol social, el exponer su desnudez en este contexto seria inapropiado y distractivo. Rita Poretsky escribe: “La apariencia, la energía sexual básica y la desnudez física pueden estar en sincronismo o en disonancia con las instituciones sociales… La desnudez no es solo una desnudez del cuerpo, es también una ‘desnudez’ del rol que desempeñamos en el contexto social.” Por otra parte fue bastante apropiado para David el danzar desnudo en público para celebrar el retorno del Arca de la Alianza (II Samuel 6:14-23).
  11. Levítico 18:6-19 – En estos párrafos y a través de todo el Antiguo Testamento y el Torah, la expresión ‘descubrir la desnudez de’, como ha sido traducida literalmente en la versión del Rey James, es un eufemismo de ‘tener relaciones sexuales con’. Las prohibiciones no se refieren a la desnudez en sí.
  12. I Samuel 19:23-24 – Los profetas Judíos estaban frecuentemente desnudos. Tan frecuentemente que cuando Saúl sacó sus ropas y profetizó nadie consideró censurable su desnudez, pero todo el mundo, inmediatamente asumió que él también debía ser un profeta.
  13. II Samuel 6:14-23 – El rey David danzó casi desnudo, para celebrar el regreso del Arca de la Alianza, a la vista de todos los ciudadanos. Michal criticó su desnudez y fue desairado. El rey David no estaba estrictamente desnudo, vestía un ‘efod de lino’, una especie de chaleco corto bien ajustado y sin mangas, que se extendía a lo sumo hasta la cadera. Los efod eran parte de la vestimenta usada por los sacerdotes Judíos. No ocultaban nada.
  14. Isaias 20:2-3 – Dios directamente le ordenó a Isaias abandonar sus ropas, y él anduvo desnudo y descalzo por tres años. El profeta Micah podría haber hecho lo mismo (ver Micah 1:8)
  15. El himno de Salomón expresa repetidamente su apreciación por el cuerpo desnudo.
  16. Todas las asociaciones Bíblicas de la desnudez con la vergüenza hacen referencia al pecado previamente cometido. Nadie puede ocultarse ante Dios cubriéndose, ya sea en forma literal o figurada. Todos estamos desnudos frente a Dios.
  17. La desnudez no puede igualarse automáticamente con el pecado sexual. El vincular la desnudez con el pecado sexual en forma directa, tiene tanto sentido como insistir que el fuego solo puede conectarse con la destrucción de la propiedad y la vida, y por lo tanto es inmoral. El pecado no viene de la desnudez, viene de cómo el estado de desnudez es usado. Ian Barbour escribe: “Ningún aspecto del hombre es malo en si mismo, solo es malo cuando se hace mal uso de él. La inherente bondad del orden material, en el cual el ser humano participa plenamente, es, como puede observarse, un corolario de la doctrina de la creación.” El Papa Juan Pablo II admite que la desnudez en y por si misma no es pecaminosa. “El cuerpo humano en si mismo, siempre posee su propia e inalienable dignidad humana,” dice. Solo es obsceno cuando se lo reduce a “un objeto de ‘diversión’, alimento para la gratificación de apetitos desordenados de placeres deshonestos.”
  18. La desnudez no puede asociarse automáticamente con la lujuria. No es razonable cubrir las manzanas en el mercado, solo porque alguien podría ser tentado por la gula, tampoco es necesario derogar la moneda debido a que alguien podría dejarse vencer por la codicia. Por el contrario, en nuestra sociedad ¡resulta perfectamente razonable prohibir la desnudez simplemente debido a que un individuo podría ser tentado por la lujuria! La apreciación de la belleza de un miembro del sexo opuesto, desnudo o como fuese, no puede equipararse automáticamente con la lujuria. Solo si se agrega el deseo, dicha apreciación se convierte en lujuria, y por lo tanto en pecado. Incluso entonces, es el lujurioso, no el objeto de su lujuria quien ha pecado. Batheseba nunca fue censurada por bañarse, si David por su lujuria (II Samuel 11:2-12:12). El Papa Juan Pablo II escribe: “Existen circunstancias en las que la desnudez no es impúdica. Si alguien toma ventaja de esta ocasión para tratar a la persona como un objeto de diversión, incluso si esta acción es puramente interna, este es el único culpable de falta de vergüenza… no el otro.” Margaret Miles Observa que: “La desnudez, la sexualidad y la lujuria rara vez se asocian en las Escrituras.”
  19. Muchos líderes históricos de la iglesia han desvinculado la desnudez con el impudor sexual. Santo Tomas de Aquino, por ejemplo definió como acto impúdico, aquel que se realiza con intención lujuriosa. Por lo tanto, si alguien se desviste con el único propósito de bañarse, tomar sol o recrearse, no puede ser acusado de impúdico. El Papa Juan Pablo II escribe: “El pudor sexual no puede identificarse de manera sencilla con el uso de vestimenta, ni la falta de vergüenza con la ausencia de la misma, o con la desnudez parcial o total… La falta de pudor se presenta solo cuando la desnudez desempeña un rol negativo con respecto al valor de la persona, cuando su objetivo es la gratificación de apetitos desordenados de placeres deshonestos, como resultado de lo cual, la persona es puesta en el lugar de un objeto de diversión. Existen situaciones objetivas en las que incluso la desnudez total del cuerpo no es impúdica.”
  20. Mediante Cristo, el Cristiano retorna espiritualmente al mismo estado de pureza del que Adán y Eva disfrutaban en el Jardín del Edén (Génesis 2:25). Aquí no se cuestionaba si su desnudez era pecaminosa. Cuando Dios la creo, la desnudez era buena. En consecuencia, cuando Dios la recrea, también es buena.
  21. La Biblia dice claramente que la inmoralidad sexual es pecado. El Naturismo saludable es enteramente consistente con el Cristiano, quien ha “crucificado la naturaleza pecaminosa de sus pasiones y deseos.” (Gálatas 5:24).
  22. La Biblia hace un llamado a los puros de corazón. Cualquiera que piense que es imposible ser puro de corazón estando desnudo, es ignorante de las realidades del nudismo, y cualquiera que crea que es erróneo incluso para los puros de corazón estar desnudo, ha caído en legalismo, un vicio que San Pablo denuncia repetidamente. San Pablo escribe: “Cuiden que nadie los cautive con filosofías engañosas y huecas, que dependen de las tradiciones humanas y de los principios básicos del mundo, en vez de depender de Cristo… ¿Si han muerto con Cristo para los principios básicos del mundo, porqué, como si vivieran en el mundo, se sujetan aún a los decretos ‘no toques, ni gustes, ni palpes’, respecto a cosas que están destinadas a la destrucción por el uso, de acuerdo a los mandatos y enseñanzas de los hombres. Estas enseñanzas tienen una apariencia de sabiduría, con su autoimpuesta adoración, su falsa humanidad y su severo tratamiento del cuerpo, pero no son de valor alguno en combatir la satisfacción de la carne… Por consiguiente, como elegidos de Dios, santos y amados, vístanse de los tiernos cariños de la compasión, la bondad, la humildad mental, la apacibilidad y la gran paciencia.” (Colosenses 2:8,20-23;3-12).
  23. El vestidismo compulsivo crea un cinismo indeseable entre nuestro espíritu y nuestro cuerpo. La moralidad Cristiana debería tratar a la persona como un todo, sanando la dicotomía existente entre lo espiritual y lo corporal.
  24. La desnudez se usó a menudo en la tradición Cristiana como un símbolo de renuncia al mundo para seguir las enseñanzas de Cristo. Margaret Miles escribe: “En el siglo XIII, San Bernard de Clairvoux popularizó la idea de la desnudez como una imitación simbólica de Cristo. Desarrolló esta metáfora basándose en San Francisco. Francisco anunció su compromiso con la pobreza y su renuncia a las posesiones materiales, sacándose la ropa en público y poniéndola a los pies de su quejumbroso padre” y el sacerdote local. Varias sectas Cristianas han practicado la desnudez como parte de su culto, incluyendo los ‘Hermanos Alemanes del Espíritu Libre’ en el siglo XIII, los Picards en el siglo XV en Francia y la más conocida: los Adamitas a principios del siglo XV en los Países Bajos.
  25. Muchos otros cultos respaldan la desnudez, ya sea históricamente o en sus prácticas actuales. Por ejemplo, los monjes Digambar o ‘Vestidos de Cielo’ han estado completamente desnudos como parte de su tradición ascética por 2500 años, aunque la desnudez es rara en la religión Hindú dominante. Muchas otras ordenes religiosas hindúes también practican la desnudez ritual como lo han hecho por centenares o miles de años. Los hindúes Tribales tenían una celebración nudista anual, de la que participaban más de 100.000 personas, hasta que en 1987 fue prohibida por la policía, debido a la violencia desatada el año anterior, cuando los trabajadores sociales intentaron forzar a los participantes a vestirse.