Senderismo al desnudo: camino del Torn

Anécdotas sobre el nudismo y naturismo: Senderismo al desnudo: camino del Torn

Ang, Lei, Mar y Fer (30/06/2017)

Esta es una ruta medio larga, en paralelo a la Platja del Torn (Tarragona), sin mucha dificultad, que se puede realizar en desnudez. Puedes salir de varios puntos y después puedes andar por diferentes senderos entre pinos, que terminan en la cueva del Llop Marí. Es una ruta para realizar desnudo tranquilamente, con un grupo no muy numeroso porque luego exige cierta atención al ir por el acantilado.

No exige gran nivel físico, pero es necesario crema solar en abundancia, una cantimplora, cámara de fotos y calzado con suela rugosa, que llegue hasta el tobillo. Puedes llevar un pantalón corto por si te despistas en la arboleda y tomas un sendero con retama y arbustos bajos.

Partes del aparcamiento exterior del camping Cala d’Oques. Puedes ir desnudo y descalzo por la cala del mismo nombre, hasta llegar a un promontorio que te lleva al aparcamiento exterior del camping Templo del Sol. También puedes seguir un camino, bordeando la carretera para llegar al Templo del Sol.

Aquí tomas la vía de servidumbre, que va por el exterior del camping. Es una vía pública y la gente va desnuda normalmente porque se dirigen hacia la playa. A partir de aquí lo natural es ir al natural. Siguiendo el sendero, éste terminará en unas escaleras y rampa que bajan a la playa. La referencia es un chiringuito de playa y una torre de socorrismo. Sigues por un sendero entre pinos. Después puedes elegir seguir entre arbustos, por la playa o por un camino de tierra para coches. Yo recomiendo ir a la ida por la pista arenosa de coches: es más cómodo. Y a la vuelta, he regresado por la playa: es más fresquito.

Llegas a un segundo chiringuito entre los pinares. Se acaba el camino de coches. Ahora estás en una pista medio forestal que se bifurca en varias direcciones, pero que luego se reencuentran en el mismo punto. Por el camino puedes encontrar alguna gente con ganas de rollo. Ningún problema si no quieres cruising. El camino tiene desperdicios de papeles, botes y plastiquillos.

Todos los senderos te llevan en paralelo a las vías del tren hasta llegar a un túnel bajo las vías. Sigue paralelo a la línea de playa. Has llegado al Illot del Torn, y estás en una preciosa cala muy recogida, Cala Paraíso, de unos cuarenta metros de largo. Aquí es donde venimos todas las mañanas a tomar el primer baño refrescante del día.

En teoría puedes meterte al mar y si eres buen nadador, llegarás a la cueva del Llop Marí. Pero tienes que ser muy bueno y confiar en tu condición física. Son cuatrocientos metros nadando al lado de un acantilado.

La otra opción es riscar por la falda del acantilado hasta intuir un sendero entre los pinos. Si no lo encuentras, no te preocupes. Sigue subiendo y caminando hasta que encuentres el sendero. Sigues por él y puedes ir por la orilla del acantilado con precaución. También puedes desviarte por la derecha, al interior de la montaña, hasta llegar a la vía del tren.

Ahora tienes dos opciones. La vía del tren es de vía única. Tiene un gran tráfico de trenes, tanto de viajeros como de mercancías. La vía transcurre por un talud donde sólo hay cabida para los vagones. Si tienes sangre fría, gran condición física y conoces el horario de todos los ferrocarriles, puedes hacer una gran carrera por dentro del talud y convertirte en un gran atleta “gilipollicas del año” o convertirte en carne picada de hamburguesería. La elección es libre pero implica riesgos.

La otra opción es seguir riscando y trepando por el sendero. Las vistas al mar y al islote del Torn, volviendo la vista atrás, son espectaculares. Ahora el sendero se bifurca y puedes ir a pie de acantilado o por dentro del pinar. Yo hice la ida por un sitio y la vuelta por otro.

Sigues andando hasta llegar a la minúscula cala del Llop Marí.

Vislumbras una pequeña cala de unos treinta metros de largo, dos metros de ancho y un muro alto de contención. Además tiene un desagüe donde cae el agua de lluvia y de torrenteras. La cala no merece la pena, pero desde aquí ya puedes ir nadando a la cueva del Llop Marí, sólo cuando haya mar calmada porque si entras nadando en la cueva, luego no podrías salir a nado porque las olas te empujan dentro.

Otra forma de acceso es en canoa o kayak. Para ello, lo mejor es salir de Cala Paraíso, en la roca del Torn. También puedes cruzar el muro de la cala Llop y trepar por el acantilado. Debajo de ti está la cueva, cuyas referencias están más abajo. También puedes seguir subiendo y subiendo hasta llegar al final de un farallón, desde donde tienes una vista espectacular del Illot y playa de Torn, si miras hacia atrás. Si miras de frente, estás viendo el complejo industrial de Vandellós; puedes intuir qué edificios son los que están: el generador eléctrico, la central nuclear, la central termoeléctrica y otros.

Ahora miras hacia El Torn. La vista es única y magnífica. El camino de ida es de unos tres kilómetros y lleva una hora y media entre paradas, fotos y pitidos del tren. No tientes a la suerte.

Para volver, tomas como referencia el acantilado, que está a tu mano derecha y puedes regresar por cualquiera de los senderos entre la vía del tren y la línea del mar. El primer baño y descanso puede ser en Cala Paraíso. El segundo descanso puede ser en cualquiera de los dos chiringuitos: cada uno tiene su especialidad. Y el último baño puede ser en la zona central de El Torn.

La playa es limpia y de aguas cristalinas. El agua está algo fría al entrar pero luego no apetece salir. Lo mejor es contemplar la caída del sol, en la orilla de la playa. Un buen final para terminar la jornada: senderismo al desnudo y playas nudistas.

Y esto es todo por hoy, desde Tarragona