Una convivencia en paz

Anécdotas sobre el nudismo y naturismo: Una convivencia en paz

Pascu (12/09/2005)

Lo que voy a contaros es un hecho repetido que comencé a disfrutar el año pasado y este año ha vuelto a ocurrir y soy de los que pienso que la convivencia en paz y en libertad es el camino del futuro. Vayamos ya a los hechos se trata de unas Termas Romanas, explotadas hasta los años 40 y que se encuentran en el pantano de Yesa y emergen cuando bajan las aguas principalmente al final del verano. Bueno pues es un sitio magnífico, con aguas sulfurosas a unos 37º y con barros que van muy bien para la piel y que por zonas forman un jacuzzi natural. El espacio no es muy grande y el número de personas que en él nos congregamos en temporada si es bastante numeroso. Pues cuando voy la gente que hay corresponde a todas las edades desde personas mayores hasta niños pasando por toda la gama de edades, mayormente está vestida, aunque siempre hay alguien o sino soy yo el primero que me quito el bañador y disfruto de ese placer de dioses. Normalmente todo el mundo va a su bola y nadie dice nada no hay voces defensoras ni detractoras del la libertad individual de cada cual, pero si surgen bastante gente que decide disfrutar del nudismo en libertad y pasa a ejercerlo también. De hecho en una de mis últimas visitas un niño pequeño le dijo a su madre “mamá mira estan desnudos y por qué” y la madre respondió “porque aquí cada uno va como quiere”, “yo también quiero desnudarme” y la madre respondió “ah, pues bien” y pasaron a quitarse el bañador niño y madre. Aunque el número de nudistas y textiles es mayormente de éstos últimos la libertad individual y el repeto es la norma en este espacio pese a ser pequeño, que creo es lo que todos querríamos para todas las playas que fueran de libre uso.