Lugares de Interior: La Pedriza


Autor: Paco
Fecha: Noviembre, 2006


La Pedriza se encuentra en el corazón del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, en la comunidad de Madrid.

Qué Veremos

Río en verano
El caudal del río desciende mucho en verano

El paisaje de La Pedriza es montañoso, con importantes desniveles. Destaca como punto más alto El Yelmo, en una de las formaciones rocosas de granito rosado que abundan en la margen derecha del río, y que hacen las delicias de paseantes y escaladores. El río discurre más o menos encajonado entre paredes rocosas, dejando su sello en las rocas del cauce, en las que el agua ha tallado formas suaves y sensuales con el paso del tiempo. Estas rocas planas y sin aristas se ofrecen como tumbonas naturales, aunque hay que tener mucho cuidado con ellas, pues son muy resbaladizas.

Árbol en otoño
Los árboles de hoja caduca adoptan bonitos colores en otoño

El nivel del río es muy variable, pues en primavera baja bastante alto alimentado por el deshielo en las cercanas cumbres de la sierra, mientras que a finales del verano, el caudal se reduce considerablemente, aflorando muchas rocas que habitualmente quedan bajo el agua. La temperatura del agua es muy fría, aunque en verano permite el baño. En primavera hay que tener cuidado, pues es muy fría y puede producir la muerte por hipotermia en pocos minutos.

Rosales silvestres
Los rosales silvestres están entre los arbustos más abundantes

En cuanto a los árboles, en las laderas de la montaña predominan las coníferas: pinos y cipreses. No obstante, más cerca de la ribera, se pueden encontrar algunos especímenes de árboles de hoja caduca, como fresnos, manzanos o robles. Éstos árboles, y las bayas de algunos arbustos como los rosales silvestres, aportan una nota de color en el paisaje otoñal dominado por el verde de los pinos. Entre los arbustos además de los mencionados rosales, abundan la zarzamora, cuyos frutos pueden recogerse al final del verano, y la jara, el romero y el tomillo, cuyas flores salpican el paisaje con sus colores en primavera.

Vacas
Las vacas deambulan libremente por la pedriza

Los mayores animales que encontraremos son las vacas. Hay ganado suelto en el parque, y si se camina un poco, no es raro encontrarse con algunas de ellas, pero no son reses bravas y están acostumbradas a ver gente, así que suelen ignorar a las personas si pasan de largo. También hay en la zona muchas cigüeñas, que se alimentan en las inmediaciones del embalse de Santillana, que se encuentra a los pies del pueblo de Manzanares el Real y lo utiliza el Canal de Isabel II para captar agua potable. También se puede divisar el vuelo majestuoso de algunas rapaces, que anidan en los roquedales más altos del parque. No es difícil ver ardillas, que se alimentan en los pinos piñoneros del parque, y están tan acostumbradas a la gente que no se asustan y se pueden a poca distancia, icluso en los merenderos que hay más cerca del aparcamiento. Entre los animales más pequeños que podemos encontrar, hay varias especies de culebras y lagartos, así como algún pez en el río.

Cómo llegar

El Yelmo
El Yelmo, la mayor altura de La Pedriza, nos da la bienvenida desde lejos, mucho antes de llegar al parque.

Para ir desde Madrid, en primer lugar hay que tomar la autovía de Colmenar (M-607), a la que se accede fácilmente desde la zona Norte (Plaza de Castilla o Avenida de la Ilustración), así como desde la M-40. Pasado Colmenar, llega un momento en que la autovía se divide (en el kilómetro 35), y el carril izquierdo sigue hacia Navacerrada. El que debemos tomar es el derecho, que enlaza con la M-609, que tomaremos en dirección a Soto del Real.

Siguiendo por esta carretera, una vez pasada la cárcel, se llega a una rotonda en la que ya nos indica Manzanares el Real, en la salida de la izquierda. Esa es la que debemos tomar, la carretera M-608.

Siguiendo por esta carretera, siempre en dirección a Manzanares, veremos el embalse de Santillana a la izquierda, y probablemente, unas cuantas cigüeñas, que abundan en esta zona. No es necesario entrar en el pueblo de Manzanares, que nos da la bienvenida con una glorieta en la que hay una escultura de un gato, y se despide de nosotros en la misma carretera, con otra glorieta en la que hay una escultura de un excursionista. En el kilómetro 25 de la carretera, apenas unos doscientos metros pasada esta glorieta, hay un desvío a la izquierda: es el comienzo del Camino de La Pedriza.

La entrada

No se llega a recorrer un kilómetro del Camino de la Pedriza cuando se llega al control de la entrada. Hay un cupo de coches que pueden entrar en la Pedriza, creo que son 250, así que si vas un fin de semana por la mañana, es posible que te toque esperar (horas incluso) a que vayan saliendo coches para poder entrar. Si quieres entrar en coche tendrás que llegar temprano (a eso de las 10:00 horas), o por la tarde. En cambio, los días entre semana, no hay problema. Una vez franqueada la entrada, donde nos entregarán una bolsa para la basura y un volante con información sobre el parque y las normas que debemos seguir, se puede continuar en coche hasta el kilómetro 6, donde está el tercero de los aparcamientos (el de Canto Cochino), donde se encuentran, a la derecha el chiringuito "A la Montaña", donde se pueden comprar bebidas, y a la izquierda una zona con mesas y bancos para comer. Al final de este aparcamiento hay una valla que impide continuar en coche.

Si cuando llegas hay mucha cola y no quieres esperar, todavía tienes algunas opciones. He oído que hay un autobús que va del pueblo al interior de la Pedriza, aunque no lo he utilizado nunca. Puedes aparcar el coche a la entrada (hay un parquing muy grande) y esperarlo, o también entrar andando, poca gente lo hace, porque hay que subir un puertecito bastante empinado. Otra opción es ir al pueblo, a la zona de los chiringuitos más cercanos a la Pedriza, y aparcar allí. Una vez más, se puede entrar caminando, aunque hay unos cuantos kilómetros hasta llegar al aparcamiento mencionado antes.

La Charca Verde

La Charca Verde
La Charca Verde, una de las mayores y más emblemáticas pozas dentro de La Pedriza, vista desde lo alto de una de las paredes de roca que la flanquean. En verano disminuye mucho el nivel del agua.

Una vez aparcado el coche, cogemos la mochila y camino río arriba. Se puede ir bordeando el río por la derecha, donde hay una senda que discurre entre pinos y algo de sombra, o por la derecha, donde el camino principal es ancho y continúa asfaltado casi dos kilómetros más, aunque sin sombra, por lo que se hace difícil cuando aprieta el calor. En cualquier caso, a lo largo del río se van formando pozas en las que se puede uno refrescar y descansar un poco. Entre semana, es posible ver a alguna persona desnuda en estas pozas, aunque no es lo más habitual, porque todo este tramo del río está muy concurrido.

Una buena referencia desde la senda de la derecha son los puentes de madera sobre el río: hay que pasar tres, y el último está bastante cerca de la Charca Verde. Desde el camino principal no se ven estos puentes, pero los dos últimos tienen caminos de acceso bastante anchos, que salen a la derecha del camino que seguimos, y no nos pasarán desapercibidos.

La Charca Verde es una zona muy popular de La Pedriza, y uno de los puntos en que más gente se concentra, a pesar de estar a una media hora caminando río arriba desde el aparcamiento. Cualquiera a quien preguntéis lo conocerá, así que no hay forma de perderse en esta parte del recorrido. La Charca Verde se encuentra encajonada entre paredes de roca bastante empinadas, así que al acercarse, las sendas desaparecen para dar paso a las rocas. Si vas con niños es preferible seguir por el camino principal, que aquí da un giro a la derecha para apartarse del río. Aquí acaba el tramo asfaltado, y el camino asciende zigzagueando para salvar un desnivel considerable. La subida es dura, pero el camino es mucho más seguro que las sendas que discurren entre las rocas. Tras unos 500 metros de subida bastante empinada, se llega a la cota más alta del recorrido, desde donde se puede ver, al fondo, la Charca Verde.

La "Zona Nudista"

Zona nudista
Charca y pequeña cascada en la "Zona nudista" de la Pedriza

A partir de la Charca Verde, disminuye notablemente la cantidad de personas que encontraremos tanto en el río como por el camino. Así que podemos encontrar muchos sitios en los que desnudarnos para tomar el sol o darnos un chapuzón sin molestar ni ser molestados. No obstante, hay una zona en la que se concentran especialmente los nudistas, y que se encuentra aproximadamente a un kilómetro río arriba. Para ser más precisos, si se sigue por el camino principal, cerca de la cota más alta veremos el hito kilométrico número 8. Al llegar arriba, comienza un bosquecillo de cipreses a la derecha del camino, que nos acompaña unos 600 metros. Justo cuando este bosquecillo acaba, es un buen lugar para descender hasta el río, y desde ahí es posible que ya veamos a algunos nudistas. Si llegas al hito del kilómetro 9, o ves un puente de acero y hormigón en ruinas sobre el río, te has pasado, es un poco más atrás.

Roca con pintada
Esta roca está en la parte superior de la zona nudista, y es el último punto en el que da el sol por la tarde. Se puede ver desde algunos puntos del camino principal.

En esta zona en que suelen reunirse los nudistas, hay unas cascaditas y tres pozas donde se puede uno sumergir completamente para darse un baño. Es una tramo muy bonito, y con algunas partes completamente protegidas de la vista desde los caminos, tanto del principal como de la senda que discurre a la derecha del río. Por este mismo motivo, el sol deja de dar pronto en esta parte, a media tarde. En verano es habitual encontrar aquí entre cinco y diez personas.

Rocas desgastadas por el paso del agua
Algunas rocas desgastadas por el paso del agua sirven de tumbona, aunque hay que tener cuidado porque son resbaladizas

Otra forma de llegar es continuar por el camino principal un poco más allá del kilómetro 9, hasta que el camino cruza el río, y descender después por el otro lado del río, que ahora queda a la derecha.

De todas formas, si te gusta caminar, ten en cuenta que en esta zona ya hay poca gente, y es muy propicia para disfrutar encontrando un lugar aislado y paradisíaco para uno sólo, remontando el río. Justo donde el camino principal cruza sobre el río, a mano derecha hay unas escaleras que dan a una senda que continúa por la margen izquierda del río y llega a zonas realmente bonitas y solitarias. En todo este tramo del río he encontrado a otras personas bañándose o tomando el sol desnudas, e incluso me he dado algún paseo sin ropa, y aunque la gente ponía cara de no creerse lo que veía, nunca encontré reacciones adversas.


Más Información Página oficial de la comunidad de Madrid sobre el parque
Información en Wikipedia sobre el parque y sobre La Pedriza.
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